Campaña contra la violencia de género
Hace un par de meses nos llamaron del suplemento YoDona del diario El Mundo y nos hicieron una interesante propuesta: participar junto a otras agencias de publicidad en un proyecto para realizar una campaña gráfica contra la violencia de género. El único requisito era que el equipo creativo estuviese formado íntegramente por hombres. Así que Oriol, Pablo y Tomás se pusieron a pensar en ello y optaron por proponer una campaña gráfica que en lugar de mostrar el problema de forma contundente, intentara concienciar desde la semilla, desde los primeros síntomas de malos tratos. Una vez tenían la idea sobre la mesa, contaron con la colaboración desiteresada de tres de las mejores ilustradoras del momento: Catalina Estrada, Carolina Melis y Nina Chakrabarti, que terminaron de darle forma al proyecto.
Las piezas se expondrán este fin de semana durante el transcurso de El Sol. Este jueves, en el festival también tendrá lugar una mesa redonda que moderará Charo Izquierdo, Directora de Yo Dona y que contará con la participación de la Directora del Instituto de la Mujer y con distintos directores y directoras creativas de toda España, entre los que estará nuestro Director Creativo General Siscu Molina. Entre otros temas se hablará sobre las posibilidades de la creatividad en la comunicación de causas sociales, su eficacia, hasta donde se puede llegar por una buena causa, etc.
Aquí podéis ver todas las campañas presentadas por las agencias seleccionadas para el proyecto.
Y aquí tenéis la posibilidad de votar la que más os guste.
A continuación os ponemos las tres piezas que forman la nuestra.



26 de Mayo, 2008 - 21:10
Enhorabuena por la propuesta, muy buena.
Las ilustraciones están de p.m.
26 de Mayo, 2008 - 22:01
Bien, sin victimismos. Entre flores y corazones, un insulto dosificado, gota a gota que así entra más profundo.
De verdad felicidades, ya va siendo hora de empezar a dar mensajes que animen a actuar a las mujeres maltratadas y no que las hagan sentir aun más vulnerables
Un favor, podréis poner alguna cosa en el blog sobre el debate de la comunicación de causas sociales?, me interesa el tema. Graciassssss
27 de Mayo, 2008 - 11:48
Hola Núria, la semana que viene Siscu intentará hacer un resumen de todo lo que se diga en la mesa redonda de San Sebastián.
Gracias a los dos por los comentarios!!!!
Saludos desde el chiringuito!!!!
27 de Mayo, 2008 - 15:36
Enhorabuena, hicisteis el mejor trabajo!
27 de Mayo, 2008 - 17:08
[…] La mente humana, como el cuerpo, se acostumbra a determinados imputs que pretenden crear un efecto y acaba por desarrollar tolerancia a sus impactos. Por este motivo la agencia Tiempo BBDO, a sugerencia del diario El Mundo, se animó hace unos meses a participar en una campaña contra la violencia de genero dontre el principal arma no es otra cosa que la creatividad. Eso sí, todas y cada una de las ilustraciones entregadas están firmadas exclusivamente por el equipo masculino de la agencia. […]
28 de Mayo, 2008 - 23:25
Hola,
me gustaría hacerles un breve repo sobre las piezas de este post, para el blog VisualMente, de Argentina.
saludos,
Norberto Baruch B.
www.visualmente.blogspot.com
29 de Mayo, 2008 - 11:26
Hola Norbi, adelante, la información es toda tuya para hacer el reportaje.
Un saludo muy grande desde nuestro Chiringuito de Barcelona!!!!
29 de Mayo, 2008 - 23:38
votamos por cati estrada
3 de Junio, 2008 - 20:08
Geniales!!!!
11 de Junio, 2008 - 1:24
CHIDO chido
muy padre
super curada
me encantan los 3!
15 de Junio, 2008 - 20:39
Lo “esnob” es decir que la mujer es una “pobre víctima” de los “ogros machistas”.
Sin embargo, pongamos los pies sobre la tierra: la verdad es que la violencia que la mujer ejerce es más brutal, más frecuente y más impune que la que ella sufre.
Dicha violencia va desde la clásica bofetada (vista como un “detalle romántico” o un “chiste”) hasta la canallada del aborto (defendido como un “derecho reproductivo femenino”).
En ciertos países hasta se llega a practicar la castración química a los violadores, pisoteando así sus derechos humanos básicos, sin que Amnistía Internacional diga “Esta boca es mía”.