A veces detrás de una foto hay muchas horas de trabajo, esfuerzo y retoque. Y este es un buen ejemplo de ello. Arriba tenéis la foto original “The paintball oficce”; abajo, el vídeo de cómo se hizo, el cual demuestra que una simple imagen puede tener un nivel de producción a la altura de cualquier spot para televisión.
“Teenage stories” es una fabulosa serie de imágenes de la fotógrafa alemana afincada en Londres Julia-Fullerton Batten, en donde juega visulamente con las escalas de las personas y su entorno. El trabajo de Julia ha sido galardonado con numerosos premios internacionales y se ha expuesto en algunas de las más prestigiosas galerias del mundo, entre las que destaca la National Portrait Gallery de Londres, lo que la ha convertido ya en una de las fotógrafas más reputadas de su país de adopción. Merece la pena echarle un vistazo tanto a éste como el resto de sus trabajos.
Koen Hauser trabaja y vive en Amsterdam. Sus manipulaciones surrealistas digitales son a veces sutiles, a veces en las fronteras de la realidad. La verdad es que su galería de seres no deja indiferente.
Navegando, navegando hemos ido a parar al diario fotográfico online del enfant terrible de la moda y diseñador Hedi Slimane, el ex de Yves Saint Laurent y de Dior Homme. Pues bien, en él publica a diario fotografías en blanco y negro, todas muy fashion de la muerte.
Son muchos los posts sobre fotografía que solemos escribir en el blog (como el que tenéis justo debajo de éste). Pero sin duda, este es el más pequeño de todos y quizás el menos publicitario. Nikon organizó hace muy poco un concurso de fotografía microscópica, el Nikon Small World 2007, y aquí tenéis los ganadores. Hemos posteado algunas de las fotos que más nos han gustado.
Sobre fotografía microscópica podéis encontrar en la red numerosas webs. Aquí tenéis una muy freak sobre mariposas. Incluso en flikr hay cientos de ellas, vamos, como para pasarse un día entero descubriendo los mundos minúsculos que nos rodean.
No hay nada intrinsicamente subversivo o inapropiado en el trabajo de Loretta Lux. Sin embargo mirar sus fotografías retocadas despiertan incomodidad en lo más profundo del alma.
Si alguno de vosotros ha tenido la suerte alguna vez de estar en Tokio, seguro que habrá experimentado esa sensación apasionante que te invade cuando te sientes absolutamente pequeño y perdido en mitad de una jungla enorme en la que no entiendes absolutamente nada de lo que ves alrededor. Paseas por calles repletas de tiendas distribuidas en forma vertical, en enormes edificios, en donde pueden verse carteles en perfecto japonés para los japoneses pero ilegibles para el resto de los mortales. Al segundo día te das cuenta de que lo único que te salva son los signos y símbolos que hay por toda la ciudad, y que explican las cosas en la lengua más universal que existe: la visual. Es curioso ver como Tokio está lleno de pictogramas de todo tipo y que indican todo tipo de cosas; además, muchos de ellos, aunque universales, están diseñados con ese toque “manga” que tanto caracteriza al país del sol naciente. Pues bien, pingmag le ha pedido al diseñador Kazuhisa Yamamoto de Donny Grafiks que recorra la ciudad de Tokio buscando los pictogramas más interesantes de la gran urbe. Algunos como los de “policía”, “cruce de bicis” o “prohibido aparcar carros” tienen su miga.
A todos los que hemos estado allí nos entra cierta nostalgia al verlos.
Otra de las cosas más sorprendentes que tiene Japón y que a los turistas nos alucina es la cantidad de japos que entran en el metro, se sientan y como si estuvieran afectados por algún tipo de extraña bacteria se quedan totalmente dormidos. Lo más alucinante es que su reloj biológico les despierta segundos antes de llegar a la parada. La primera vez que entras en un metro y lo ves, piensas que echan algo raro en el aire acondicionado ya que ves cómo casi medio vagón se ha quedado sobado. Es como si lo de dormir en el metro formara parte de la cutura japonesa, como lo de comer pesacado crudo, leer manga o dormir en hoteles tubo. Abajo tenéis algunas fotos que uno de nuestros creativos hizo en el metro durante su viaje a Tokio, pero si váis a flickr encontraréis muchas más fotos de turistas que se vieron sorprendidos por una ola de extraña somnolencia en los vagones de metro de la ciudad más grande del país del sol naciente.
En la web worth1000 se organizan infinidad de concursos basados en el retoque fotográfico con photoshop y en los que los internautas de todo el mundo pueden participar enviando sus propuestas. Existen numerosas catagorías en las que se organizan concursos de retoque casi a diario. Fun with Propaganda es uno de ellos, del que ya llevan realizadas 9 ediciones. Se trata de coger viejos posters de propaganda política para retocarlos, colocándoles un producto de comercialización actual. De la mezcla salen cosas muy interesantes como las que podéis ver en este post. Si os sumergís en la web encontraréis de todo, desde retoques que bien merecen un aplauso hasta intentos cutres que nunca deberían de haber salido del disco duro de sus dueños. Eso sí, podríamos decir que imaginación no les falta.
Precisamente, este año el Festival se dedicó a la memoria de otra ciudadana rusa, Anna Politkóvskaya, asesinada mientras trabajaba en un reportaje sobre el conflicto de Chechenia y las torturas que permite el régimen Kadyrov. Así que escoger las imágenes de Maximishin en primer lugar fue todo un acierto.
Los jóvenes delincuentes que fabrican ataúdes en las cárceles rusas, las instantáneas de “nashis” violentos o la pobreza en las aldeas de Georgia se encontraban a pocos centímetros de las pieles, las supermodelos, el alcohol y el lujo descarado exhibido por la oligarquía del país. La miseria y la grandeza del hombre en una misma habitación.
La artista Holandesa Desiree Palmen es una crack en esto del camuflaje urbano. Desiree investiga este campo realizando fotos y obras tan alucinantes como la de arriba, en donde viste a sus personajes de tal forma que se camuflan perfectamente con el fondo. Incluso en algunas de las fotos es difícil ver a la persona. Espectacular.
Este proyecto del fotógrafo israelí Barry Frydlender nos entusiasma. Podrías tirarte un día entero contemplando cada una de sus fotografías y descubriendo cosas nuevas cada minuto que pasa. “Place and Time” refleja a la perfección el dominio que el fotógrafo tiene del retoque digital. Con una pequeña cámara Frydlender realiza fotos de gran formato en donde sucede de todo. Planta la cámara en un punto fijo durante horas o incluso semanas y realiza miles de disparos. Con todas las fotos monta una única gran foto, escogiendo las escenas más caracterísitcas de cada instantánea. El resultado es una enorme foto que bien podría ser una de las ilustraciones de “Buscando a Wally”. Escenas donde suceden mil cosas en un mismo espacio físico pero en distintos momentos; personajes repetidos, incongruencias temporales…Sólo tenéis que mirar con atención y poneros a descubrir los secretos de cada una de sus fotos. El proyecto ha estado expuesto hasta hoy mismo en el MoMa de Nueva York y suponemos que a partir de ahora comenzará a dar vueltas por el mundo . Esperemos que pronto pase por aquí.
A principios de este año el Ayuntamiento de Sao Paulo en Brasil endureció las leyes contra la publicidad exterior en un intento de limpiar la ciudad visualmente. Fueron tan drásticos que prácticamente, de la noche a la mañana, se desmontaron miles de vallas publicitarias, marquesinas y pósters de toda la ciudad haciendo que esta enorme urbe se convirtiera en la gran excepción dentro del mundo capitalista. Una ciudad sin publicidad, sin logos. De esta manera además, querían evitar el aumento significativo que en los últimos años habían tenido tendencias como los grafitis o los stikers. Y viendo el trabajo del fotógrafo Tony di Marco parece que lo han conseguido con creces.
Tony di Marco vivió en directo este radical cambio y se dedicó durante días a fotografiar el nuevo aspecto que tiene la ciudad. Las fotos sorprenden. Una ciudad desierta de anuncios, con vallas vacías y marquesinas desnudas. Tenéis más datos en Pingmag, donde encontraréis una interesante entrevista a di Marco y numerosas fotos del proyecto, que está completo en flikr. En general la gran mayoría de ciudadanos parece que apoyan la iniciativa al ver que, una ciudad caótica y sin ningún criterio estético a nivel publicitario, ha quedado limpia a nivel visual y con un aspecto más agradable dejando ver edificios emblemáticos que durante años habían estado tapados por grandes vallas.
Para terminar, decir que en Barcelona hace tiempo que se habla de este tema en el Ayuntamiento y, al parecer, se han intentado llevar a cabo iniciativas para limpiar de publicidad lugares emblemáticos de la ciudad como la Plaza Cataluña o la Plaza Francesc Maciá, quitando las vallas y los rótulos que destacan sobre los edificios de la zona. Es evidente que el problema no es el mismo que en Sao Paulo pero, sinceramente, no nos imaginamos llegar a una de las plazas y verlas vacías de rótulos. Esperemos que no les de por hacer lo mismo en Londres o Nueva York. Sería una pena ver Picadilly o Times Square vacías de esos grandes anuncios que, gusten o no, se han convertido en parte de la personalidad de estas grandes plazas.
Ayer, el fotógrafo Malick africano Sidibé (Mali, 1936) recibió el León de Oro en la Bienal de Arte de Venecia que hoy abrirá sus puertas hasta el 21 de Noviembre. En España Malick ha expuesto en el CCBB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona) y en el Guggenheim.
A finales de los años 50 Bamako vivía una época de euforia gracias a los negocios del oro y el algodón, y al desarrollo del comercio. Los jóvenes organizaban fiestas en los barrios cada fin de semana para bailar los nuevos ritmos afrocubanos y la música que llegaba de Francia. Y allí estaba Malick Sidibé para fotografiarlo todo. “La juventud de los años 60 no se liberaba por la política, sino por la música. Podían tocarse para bailar”, recuerda Sidibé al explicar las fotos tomadas en los guateques de la época. Cada noche de fin de semana recorría en bicicleta seis fiestas disparando su cámara cientos de veces.
En 1978, Sidibé abandonó esa actividad y se centró en el trabajo de su estudio. El fotógrafo era una celebridad en su ciudad mucho antes de ser conocido en Europa y su estudio, una especie de club de amigos, acogedor y abierto a todo el mundo. Tanto, que le llaman la China Popular. Allí acudían, y siguen haciéndolo, decenas de personas a tomar té o a charlar. O se quedan a dormir.
Es un buen momento para recordarlo y descubrir a un fotógrafo y a uno de los continentes más olvidados y castigados el planeta.