Golpe de hiperrealismo
Maravillosa y estremecedora obra de Ron Mueck que aborda, sin ningún tipo de complejos, sentimientos universales como el odio, el temor, la soledad, la locura, la vida y muerte o la maternidad.
Mueck en su obra investiga los límites entre realidad y ficción, con un humanismo e hiperrealismo técnicamente perfecto que roza lo fantástico en sus figuras esculpidas en fibra de vidrio ante las cuales no te atreves a dar la espalda … por si acaso. Y que solamente su temperatura y sus irreales dimensiones, o demasiado grandes o demasiado pequeñas, te recuerdan que estás ante arte.
Ron Mueck, australiano afincado en Londres, empezó su carrera profesional en el mundo de los efectos especiales para el cine y la industria publicitaria.
Su primera aparición en el arte, una exposición colectiva en Londres en 1997, captó la atención de una manera inesperada con Dear Dad, la escultura de apenas un metro de su padre muerto.
Tras exponerse en París y Edinburgo, actualmente su obra se puede ver en el Brooklyn Museum hasta el 4 de febrero y posteriormente en la National Gallery of Canada, en Ottawa hasta mayo.






23 de Febrero, 2008 - 2:35
miren esto es para los locos que le paren bola esto es pura paja