San Ambrosio, la pizza & Aspirina
“Bienvenidos a Milán, la ciudad de la moda, los negocios y el lujo. Sus obras de arte, como el Duomo o La última cena de Leonardo, sus hoteles exclusivos y su rica gastronomía son sólo algunos de los muchos atractivos de esta ciudad cosmopolita…”
Y sin embargo, allí comimos una de las peores pizzas de nuestra vida. Parece de chiste, pero así empezó la pequeña aventura internacional de un gaditano, un irlandés y un catalán en Milán. ¿Nuestra misión? Presentar una campaña paneuropea para Bayer. Después de perdernos por las caóticas calles de la ciudad, afrontar un maratoniano meeting internacional y defender nuestras ideas ante los demás países, pudimos robar cinco minutos para encender una vela de agradecimiento a San Ambrosio en el Duomo. Una cenita milanesa nos resarció de la pizza del día anterior y nos dio fuerzas para soportar la prueba que nos aguardaba a la mañana siguiente: la puntualidad de los trenes italianos.




29 de Abril, 2007 - 16:53
Una alicantina (publicista en potencia) afincada en Milan desde hace unos meses.
Milán tiene todo lo que habeis dicho y mucho más. Mala suerte lo de la pizza, hay que saber donde ir. La proxima vez acercaros a alguna de las pizzerias del Naviglio Grande.
Aunque estoy enamorada de esta ciudad y de la universidad en la que hago Publicidad y RRPP, la publicidad italiana me ha decepcionado bastante, sobre todo la audiovisual.
Un saludo desde Italia
29 de Abril, 2007 - 23:54
Muchas gracias Ana por la recomendación, la tendremos en cuenta. Saludos y gracias por tu comentario.